La polémica sobre educación sexual que se está dando en Colombia.

¿Se debe dar educación desde la primaria? Esta pregunta, derivada de una demanda presentada por un profesor, tiene confrontada a la Ministra de Educación con el Procurador de la Nación; este último cree que no debe darse santoseducación a los niños y niñas que están cursando la enseñanza primaria, mientras que la Ministra de Educación considera que la educación sexual ayudará frente a los abusos sexuales y los embarazos adolescentes, los que, según los datos entregados por la congresista Angélica Lozano Correa, revelan que en Colombia nacen cada día 438 bebés de madre adolescentes, cuyas edades fluctúan entre 10 y 19 años.[1]

El hecho se inicia con la demanda presentada por el profesor Carlos Arturo Díaz, del grupo de investigación “Sin embarazos en adolescentes”, para ampliar la Ley de Educación Sexual a la educación primaria y pre-escolar y no solamente se aplique en la enseñanza media y superior.

La impugnación es referida al Art. 14 de la Ley Nº 1146 de 2007, en donde se establece que “los establecimientos de educación media y superior deberán incluir en sus programas de estudio, con el propósito de coadyudar a la prevención de las conductas que trata la presente ley[2], una cátedra de educación para la sexualidad, donde se hará especial énfasis en el respecto a la dignidad y a los derechos del menor.”

Un pronunciamiento de Alejandro Ordoñez, Procurador General de la Nación, ante la Corte Constitucional, en la que solicita no modificar la norma ha provocado la respuesta de Gina Parody, Ministra de Educación, calificando al Procurador como “una posición del medioevo”[3].

Pero, ¿cuál es el argumento para oponerse a extender las clases de educación sexual a la enseñanza primaria y pre-escolar?

De acuerdo a las informaciones de prensa, el Procurador indica que entregar este tipo de educación, más allá de los establecido por la ley mencionada, generaría una “curiosidad hacia conductas sexuales que aceleren de manera inconveniente el inicio sexual de los niños / niñas y adolescentes con el ya consabido riesgo de embarazos adolescentes y el contagio de enfermedades de transmisión sexual”[4]. Está la idea, en el procurador, que enseñar educación sexual podría motivarlos a iniciar la vida sexual más temprano, se subentiende que la vida sexual penetrativa, con el consiguiente aumento de los embarazos en adolescentes.

Un paréntesis. Acá en Chile, la misma idea peregrina la sostuvo María Angélica Cristi, ex diputada por partidos de derecha y ex alcaldesa designada por el dictador Pinochet; por lo tanto, no es una idea original del procurador.

La respuesta de la Ministra ha tenido dos líneas argumentativas. La primera es que con educación sexual se previenen abusos sexuales y violencia sexual, al mismo tiempo que se disminuyen los embarazos en adolescentes. Recurre a UNESCO para dar respaldo a sus dichos. El documento “Orientaciones técnicas internacionales sobre educación sexual” (2010), contiene una exhaustiva revisión de programas implementados en diferentes países acumulando evidencia respecto de los mitos ligados a este tema.

Lo que se establece es que las investigaciones realizadas en todo el mundo señalan en forma inequívoca que, nunca, o rara vez, la educación en sexualidad conduce a un inicio temprano de la actividad sexual.

Es decir, la opinión del procurador (y de los sectores conservadores para oponerse a la educación sexual) no tiene una base en estudios, sino que en creencias. Esto es importante definirlo, porque en el caso de las políticas públicas, esperamos que se diseñen e implementen en base a evidencia y no en creencias de otra índole.

El argumento del procurador se ubica, según Tiffany Jones[5], es una de las líneas de la fundamentación conversadora. Para la investigadora, el paradigma conservador, claramente hegemónico desde los inicios del siglo pasado y con fuerte presencia aún, tiene dos construcciones de la infancia claramente distinguibles. El primer modelo es Romantic Child, la imagen de una infancia naturalmente asexual, pura inocencia y para lo cual depende de la protección de las instituciones que le proporcionan la información, sean los padres, la escuela o la iglesia. Mientras que la segunda construcción es Knowing Child, en donde se introduce en la pureza de la infancia, “la posesión de un cuerpo sensual y emociones complicadas”. Hay que recordar que muchos sacerdotes pederastas recurrieron a esta explicación para disculpar sus delitos.

El documento de UNESCO nos recuerda que los programas de educación sexual no privan a las/os niñas/os y adolescente de su inocencia, sino que se benefician de un proceso gradual de educación en sexualidad, que debe incluir información completa, científicamente correcta, libre de prejuicios y apropiada a la edad. Sino, es probable que las/os niñas/os reciban mensajes contradictorios y en ocasiones perjudiciales de sus pares, medios de comunicación o de otras fuentes.

Referencias:

[1] El Espectador de Colombia. “¿Cátedra de educación sexual a temprana edad previene embarazos adolescentes?” 18 de febrero de 2016.  Link: http://www.elespectador.com/noticias/politica/catedra-de-educacion-sexual-temprana-edad-previene-emba-articulo-617280
[2] Los objetivos de la ley están en su art Nº1: “La presente ley tiene por objeto la prevención de la violencia sexual y la atención integral de los niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual”.
[3] Radio Nacional de Colombia. “Posición del procurador es del medioevo: Parody”. 18 de febrero de 2016. Link: http://www.radionacional.co/noticia/actualidad/posicion-del-procurador-es-del-medioevo-parody
[4] El Espectador de Colombia. “Procurador cuestiona cátedra de educación sexual para niños de preescolar y primaria. 17 de febrero de 2016.  http://www.elespectador.com/noticias/judicial/procurador-cuestiona-catedra-de-educacion-sexual-ninos-articulo-617167
[5] Jones, T. (2011). Saving rhetorical children: sexualitu education discourses from conservative to post-modern., Sex Education, 11:4, 369-387.

Leave a comment

Your comment

*